Como satisfacer a una mujer

¿Cómo satisfacer a una mujer?

El momento cumbre ya está aquí. Hemos trabajado duro, hemos hecho nuestros deberes después de conseguir el teléfono de esa mujer que tanto nos gustaba, acordar una cita con ella, vestirnos adecuadamente para la ocasión, mirarnos al espejo y decidir que sí, que estamos preparados y que sabemos cómo satisfacer a una mujer.



Se acabó el duro día de trabajo. Atrás queda todo lo malo de la jornada, o de la semana. Ahora es como si tu cabeza estuviera vacía. Solo piensas en una cosa: cómo complacer a esa mujer que te espera esta noche. Has preparado tu mejor cara, te has reído en el espejo varias veces, han ensayado tus mejores poses y estás en forma.

Hay un tomo enteramente dedicado a cómo satisfacer a una mujer llamado “Como Ser un Experto en la Cama” donde se comparten técnicas infalibles para ser un Dios en la cama en la mente de la mujer con la que estás… Las mujeres siempre le cuentan sobre un buen amante a sus amigas.

Tu pelvis y tus caderas están engrasadas, se mueven endiabladamente bien.

Mírate al espejo y repite: Esta será la mejor noche de mi vida.

Ah, cada mujer es un mundo. ¿Te imaginas que cada una viniera con un manual incorporado sobre lo que más le gusta y la mejor manera de complacerla? Sería genial, ¿no?

La Previa. Cómo Empezar.

Muchas personas opinan que la mejor manera de concluir una cena es con un postre dulce. Sin embargo, muchas otras consideran que es mejor acabarla con un postre salado. No sé si me entiendes. Por muy excitado que te encuentres, por muchas ganas que tu pelvis tenga de empezar a funcionar, espera.

Debes saber que para complacer a una mujer es necesario excitarla primero, proponerle algo que no sea lo de siempre. Cálmate y cálmala a ella también, que no sienta demasiada presión a causa de tu excitación.

Durante la cena, o lo que tengáis planeado hacer antes del momento culminante, trata de dirigir la conversación hacia ella, dile lo bonita que está, lo bien que huele su perfume, lo bien que le sienta la ropa que lleva. No te pongas pesado, no se trata de soltar flores cada cinco segundos, pero sí de ir dejando caer las palabras precisas para hacer flotar en el ambiente lo especial que ese momento es para ti.

Si ella entiende tu mensaje, la noche se convertirá en especial también para ella al darse cuenta de cuánto te gusta. Tienes que saber que debe haber un momento de caricias y ternura que os lleve al encuentro final de una forma natural, deseada por ella. Hazle sentir que es el centro y que esta noche no existe para ti otra mujer en el mundo. Y déjala que se exprese, permite que ella te demuestre lo mismo. Si lo consigues, tu momento habrá llegado.

El momento de la verdad. Pasemos al lugar de los hechos.

Hay miles de parejas que hacen el amor en cualquier sitio de la casa: la cama, el sofá, la cocina, la terraza… Yo te recomiendo que, para la primera vez, utilices una buena cama en la que puedas demostrar todas tus habilidades de amante perfecto. Una vez que la cama se os haya quedado pequeña, podéis ir recorriendo el resto de habitaciones, eso ya queda a gusto del consumidor.

Sexo oral. ¿Sí o No?

Definitivamente, sí. Muchas mujeres se quejan de que a los hombres no les gusta practicar el sexo oral porque les desagrada el olor de la vagina. Una vez escribí un artículo para un blog de un amigo mío llamado “El sabor del sexo”, en el que recomendaba qué hacer para superar esta imposibilidad que tienen muchos hombres para practicar el sexo oral. En el artículo comentaba que la solución es utilizar cremas lubricantes comestibles, no tóxicas.

Puedes encontrarlas en cualquier sex-shop. Tienen la virtud de que, además de lubricar el clítoris y los labios vaginales de la mujer, desprenden un olor muy agradable que te ayudará a superar, si ese es el caso, tu aversión al sexo oral. O el suyo, en caso de que sea ella a la que no le guste practicarlo.



¿Cómo satisfacer a una mujer? Dándole lo que pide. ¿Y cómo darse cuenta de que la mujer desea sexo oral? Si ella toma la iniciativa y practica sexo oral contigo, es porque quiere que le devuelvas “el favor”.

Y si no ha tomado la iniciativa, te recomiendo que empieces por aplicar tus labios sobre sus pechos y comiences a bajar mientras acaricias su clítoris con tus dedos húmedos. Si al llegar al vientre con tu boca, ves que ella no se cierra, sino que, al contrario, te brinda sus muslos abiertos, sabrás que lo está deseando.

El clítoris y los labios vaginales son, seguramente, sus zonas más sensibles al contacto de tu lengua. Acerca de la presión y velocidad que tienes que aplicar, tendrás que ir probando y sintiendo sus reacciones. Hay algunas mujeres, pocas, a las que más que placer, les produce dolor una presión excesiva sobre el clítoris. Lo mismo pasa con los pezones, también con los del hombre. Ya sabes, regula y controla.

Respecto a otras zonas, cada mujer tiene una parte de su cuerpo que reacciona de una manera especial a las caricias. En algunas son los pezones; en otras, las caderas; a algunas les produce escalofríos que les acaricien la nuca y el pelo; a otras, que les apliquen la lengua sobre las orejas; a algunas les encanta que les acaricien los pies…, en fin el catálogo de zonas erógenas es variado.

¿Qué pasa con otras formas de llegar al clímax?

¿Y qué pasa con los juguetes eróticos?

Y cómo el sexo no tiene límites, dependerá de ti explorar otras formas de excitación. A algunas mujeres les excita sobremanera ver cómo su amante se masturba antes de penetrarlas. A otras, sin embargo, eso no les gusta nada. A algunas mujeres les encantan los juguetes eróticos; otras piensan que ellas ya son suficiente juguete erótico y lo consideran una humillación hacia ellas.

¿Cómo complacer a una mujer, pues? Ya te lo he dicho antes, dándole lo que quiere. Pero eso no se aprende en una noche, ni en dos. Eso es una tarea larga y no siempre sencilla. Así que, aplica siempre tu mejor sonrisa y a trabajártelo.

Momento cumbre: el Clímax.

Los dos estáis preparados, la sobreexcitación no te deja pensar en otra cosa que no sea entrar a por todas. Es algo que se siente venir, te nubla la mente una sensación inaguantable e insoportable que solo los auténticos diestro en el arte del amor son capaces de refrenar la primera vez con una mujer-por cierto, existen cremas retardantes para posponer el clímax todo lo posible-.

Una vez que existe cierta práctica y cierto conocimiento entre la pareja, es más fácil dominar ese momento e incluso jugar con él para aumentar la sobreexcitación. Pero en un primer encuentro, suele ser más difícil.

¿Cuál es la mejor postura para hacer el amor?

Esto, de entre todo lo que llevamos hablado, sí que no tiene una única respuesta. Tendréis que buscar vuestras posiciones preferidas. Hay de todo, supongo que ya lo sabes. Pero te daré un consejo, no impongas tus posturas, no seas egoísta a la hora de alcanzar el orgasmo. A algunas mujeres les gusta tenerte encima para colgarse de tus brazos o de tus hombros, pero a otras les gusta estar arriba para sentir tu vientre sobre su clítoris mientras la penetras o incluso ayudarse ella misma con los dedos.

Hay mujeres a las que les gusta que les agarren el pelo mientras te ofrecen la grupa como un perrito. Pero hay otras que les repugna que las traten mal o les causen cualquier dolor por mínimo que sea, lo consideran humillante.

Hay mujeres a las que les gusta que el momento del clímax sea salvaje y rápido, a otras les encanta que éste vaya llegando poco a poco y sentir el orgasmo muchas veces. Recuerda que muchas mujeres son multiorgásmicas y nosotros, por desgracia, no. Esto significa que tenemos que aprender a sujetarnos. Si tienes la suerte de tener una mujer multiorgásmica entre tus brazos, o entre tus piernas, aprovéchalo, porque es un placer impagable verlas alcanzar un orgasmo tras otro durante un largo período de tiempo y comprobar cómo son tus estímulos los que les hacen alcanzarlo.

Hay posturas de actor porno, y de actriz porno. Ponedlas en práctica si es vuestro deseo, disfrutad como queráis: rápido, lento, con caricias, con mordiscos (cuidado, no te pases ni dejes que ella lo haga si a ti no te gusta), arañazos…, en fin, voy a pararme aquí porque no sé si voy a poder acabar el artículo…

De todo este tema de las posturas y las formas de alcanzar el orgasmo, lo que se deduce, o al menos yo lo deduzco así, es que es importante conocer cómo les gusta a ellas hacer el amor. E igual de importante es que ellas sepan cómo te gusta hacerlo a ti.

Llevamos tres páginas escritas, y no sé si he conseguido ayudarte a saber cómo satisfacer a una mujer. Pero lo que sí puedo decirte es que no desaproveches la ocasión, ya que estás aquí, de leer Los Secretos de la Seducción.

Con la lectura de Los Secretos de la Seducción alcanzarás la sabiduría acerca del amor, acerca de lo que les gusta a las mujeres de los hombres, de lo que odian, conocerás consejos como estos que acabamos de darte para que sepas qué hacer y cómo comportarte en todo momento, aprenderás a saber estar, a saber cuándo es preciso insistir y cuándo debes retirarte…

Nos vemos.

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